
Cada vez que escucho en la radio todas las acrobacias de Zapatero por entrar en la cumbre de "refundación del capitalismo", me provoca una mezcla entre risa, y furia. Y es que no entiendo que tiene que ver esa cumbre con las dificultades que la mayoría de ciudadanos del mundo sufren en sus espaldas.
Desde la caída del muro de Berlín, en 1989, hemos ido experimentando una progresiva destrucción del estado del bienestar, y de la democracia en los países "explotadores", mientras que los países más desfavorecidos, usados como esclavos de las economías capitalistas, se empobrecían más.
Con los Estados Unidos sin rival alguno en el mundo, éstos campan a sus anchas, sembrando miseria, muerte y dolor a su paso, y destruyendo la democracia, en pos de la "seguridad nacional".
Hace años que ha quedado claro que nuestros presidentes solo velan por los intereses de los grandes capitalistas. Que el pueblo es poco más que un estorbo para ellos (sólo somos mano de obra barata) ¡Y aún tienen la desfachatez de vendernos el capitalismo como el "mejor sistema del mundo"!
Ya han perdido la justificación moral que tenían con el alienante "estado del bienestar". El único bienestar queda relegado a unos muy pocos capitalistas, que no se cansan de sangrarnos. Pretenden que trabajemos 65 horas, pretenden abaratar los despidos. Son tan imbéciles que no se dan cuenta que están tirando piedras contra su propio tejado, que están cavando su tumba.
Porque, camaradas, estamos en la fase final del capitalismo, éste sistema sólo retrasa el progreso de la humanidad, y debe dar paso al socialismo. Nunca antes estuvieron tan vigentes las teorías de Marx, que los hechos han convertido en realidades.
Pero no nos engañemos, la bestia está viva, e intentará devorar todo a su paso, antes de perecer, con el fin de estirar todo lo posible su corta vida.
¡¡DEBEMOS IMPEDIRLO!!

2 comentarios:
muy buena. tu blog mola eh, continua asi
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